No hagas esfuerzo por acumular riquezas en la tierra, porque podrían robarlas los ladrones o volverse viejas.
Además no olvides que al irte de la tierra, tendrás que abandonarlo todo, también tu propio cuerpo.
Entonces, ¿de que sirve amontonar riquezas?
Colecciona los tesoros de las buenas obras, del bien que haces para favorecer a los hermanos, porque esas riquezas te acompañaran mas allá de la tumba.

